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La añoranza, principal sentimiento del emigrante

anoranza

La añoranza, este sentimiento que se suele sentir cuando extrañamos algo o a alguien, es el estado emocional llamado añoranza y suele aflorar en momentos de cambios realmente importantes en nuestras vidas. Cuando emigramos no nos escapamos de extrañar nuestra tierra, nuestras costumbres, nuestros familiares, nuestros amigos y hasta la calle en que vivíamos, esto suele ocurrir luego de cierto tiempo después de salir del país donde naciste.

Llegar a una nueva tierra lleno de expectativas, de sueños y nuevas promesas que cumplir puede convertirse en un gran reto porque emigrar significa el comienzo de una nueva vida, donde reinan las nuevas experiencias que sin darnos cuenta se convierten en un desafío personal diario donde luchar con nuestras emociones comienza a ser el pan de cada día.

Recordar el pasado, recordar anécdotas, momentos vividos, recordar lugares, personas, familiares, amigos, paseos, etc, es una situación muy común y recurrente en la vida del emigrante, sobre todo cuando se está en la perspectiva de un presente totalmente distinto al que vivimos toda nuestra vida. Se puede sentir que el tiempo se detiene, pero es nuestra  mente la que se traslada al pasado, a esos recuerdos de siempre y nos hace perder la conexión con el presente.

El ser humano vive por naturaleza conectado a los sentidos, somos seres que estamos  llenos de percepciones y es a través de los sentidos como imaginamos o recordamos, es cuando se hace presente la añoranza; por ejemplo a través de un rico olor o un sabor de alguna comida que nos hace recordar a mamá o algún sonido o paisaje que nos recuerda a nuestra amada Venezuela.

Lo cierto también es que existen épocas especiales del año donde la añoranza se hace inevitable por ejemplo, alguna fecha muy especial como cumpleaños de nuestros padres o hijos en algunos casos, encuentros de amigos que están en otro lugar del mundo, temporadas navideñas, cuando alrededor de nuestra mesa hay espacios vacíos que nadie podrá llenar, recordar a mamá servir hallacas entre gaitas y alegrías o imaginar a papá celebrar la vida en familia.

Como descubrir que estas en añoranza

  • Estado de ánimo cansado o triste.
  • Criticas constantes de mi entorno, personas, hogar, trabajo, etc. Por ejemplo hablar mal de la gente.
  • Estar mal humorado o enfadado frecuentemente.
  • Estar triste o en soledad.
  • Estar desarreglado y mal atendido en el aspecto físico.
  • Tener constante dolor de cabeza, o gripes frecuentes.
  • Incapacidad de entrar en una rutina cómoda, como un trabajo estable y/o actividades que complementen tu vida como hacer ejercicios, estudiar, etc.
  • Falta de energía y motivación.
  • Pocos encuentros sociales.
  • Es casos extremos llanto frecuente.

¿Como superar la añoranza?

En caso de sentir añoranza lo más importante es tener consciencia del aquí y del ahora, pero ¿cómo lograr tener esa consciencia? Coexistiendo en momento presente en nuestra nueva vida, estando presente en cada nuevo ciclo que vivimos y aceptando cada uno de los cambios.

Tomando consciencia de ti mismo te conectas con la vida y aportas a la co-creacion de tu presente, de ese modo fluye un vivir en verdadera sintonía con nuestro ser permitiendo el avance y crecimiento personal.

Tips para hacer un llamado al presente

Estar constantemente extrañando es encontrarse sumergido en ese pasado y eso de cierto modo no te permite vivir con plenitud tu verdadero presente.

El primer paso es reconocer lo que te está pasando, esto te ayudará a soltar cargas que de nada sirve llevar a cuestas.

Buscar ayuda profesional si es necesario, contar con un Coach, Psicólogo o grupo de ayuda entre nuestros conocidos. A veces pensamos que no necesitamos de expertos en el área y que solos podemos salir de alguna situación en particular; pues compartir puede

Aceptar que la vida está llena de cambios  y que maravillosamente con los cambios llegan las oportunidades, llegan nuevos retos, enseñanzas, aprendizajes, nuevas amistades, nuevos lugares y por lo tanto tu crecimiento personal que solo se consigue atravesando por estos momentos y trabajándolos oportunamente se puede llegar a trascender.

Como combatir la añoranza

Añorar no es algo que este mal, sin embargo se debe canalizar de manera óptima para no llegar a estados depresivos.

Vivir en el presente, vivir con amor, con agradecimiento, con cariño de que todo lo vivido es parte de la vida y ser conscientes de que si vivimos en añoranza nos conectamos con el pasado y el presente se hace intangible, poco vivible y poco disfrutable.

Que hacer para trabajar este sentimiento de añoranza:

  • Practicar meditaciones de 10, 15 o 20 minutos para ayudar a canalizar cuerpo y mente.
  • Aperturarse a las experiencias que se están viviendo con agrado, a tus nuevas amistades, a los lugares distintos, nuevos sabores en las comidas, nuevo clima, nuevo hogar, nueva música, nueva cultura, etc.
  • Planificar el tiempo de disfrute con tus nuevos amigos, valerte de todo lo bueno y bonito que te puede ofrecer el nuevo país.
  • Conéctate con lo que te gusta. Inicia actividades nuevas que te llenen y te envuelvan en cosas que te gusten, como por ejemplo hacer ejercicios, leer, algún taller de pintura, bailar, escribir, ir a partidos de futbol, ir al cine o relajarte en un parque. Poder dedicar tiempo de ocio para disfrutar en el presente y hacerlo con consciencia puede nutrir tu vida de una manera extraordinaria.
  • Dedícate hacer un álbum de tu nueva vida, imprime tus fotos y ponlas en los lugares más especiales de tu nuevo hogar.
  • Mantén contacto con tus seres queridos, con tus amigos, comparte todo lo bueno recuérdales que cuentan contigo y diles que aunque estas lejos la distancia no es impedimentos para amarlos y que siguen siendo parte de tu vida.

Cuando estas en otro país es inevitable que la melancolía haga presencia, así como también pueden aflorar las lágrimas y pensamientos nostálgicos sobre todo cuando escuchas la voz de tu madre al otro lado del teléfono en una llamada entrecortada vía WhatsApp, pero puede este ser el momento para recordar que esto de ser emigrante no es para todos y sin embargo tú has sido lo valientemente fuerte y aun así sigues de pie, es una etapa por la que sentirse orgulloso y plenamente feliz, muchos quieren estar en tu lugar ahora, otros quisieran ser tan fuertes como tú.

Hoy repito lo que hace un par de años escribí, gracias Chile por darme oportunidades, gracias tierra fértil por recibir mis semillas y darle paso a mis frutos, de este modo te doy las gracias nueva tierra mía por recibirme y darme oportunidades.